Todos los años suele pasar algo parecido. A la altura del puente de diciembre, hay un fin de semana que pasa sin pena ni gloria, con estrenos tímidos y de poca relevancia. Dependiendo de cada año, se da antes o después, pero siempre sucede por el mismo motivo: dar paso, marcar el tránsito entre la cartelera otoñal y la de Navidad propiamente dicha. Con algo hay que rellenar los cines, pero si va a ser una época transitoria, ¿para qué invertir esfuerzos intensivos en algo que van a ver pocos espectadores? Bajo esta premisa, aterriza en España un listado de películas entrañablemente olvidables.
En primer lugar, tenemos una película belga denominada El doble del diablo. Como toda producción que proceda de un territorio que no sea americano, su distribución llega tardíamente. Entramados oscuros, retorcidos y giros argumentales se rifan por la posición prioritaria en este filme.
En segundo lugar, una comedia romántica, género predilecto y rentable dentro del cine de Hollywood. En esta ocasión tenemos Un buen partido. George ha aprendido que su hijo debería ser lo primordial en su vida, por lo que se acerca a él siendo el entrenador de su equipo de fútbol, y así de paso obtener trabajo. Pero en el duro proceso de ser buen padre y posible marido, varios personajes intentarán usarle para sus beneficios propios, haciendo que el pobre hombre tenga que desviar, en más de una ocasión, la mirada de sus objetivos primordiales. Con la inestimable participación de Uma Thurman.
Cuando el cine americano flaquea, el español se alza y presenta un mayor número de proyectos, dejando al margen la calidad que pueda ofrecer. La parcela española se rellena con una coproducción colombiana nombrada Operación E . A Crisanto le dejan el cargo de criar a un niño nacido en mitad de la selva unos guerrilleros que andaban por la zona en el momento del parto. Bajo amenazas de muerte le obligan a cuidarlo. Poco después pierde la custodia al creerse que la madre había maltratado al niño. Al cabo de los años, la madre del niño es liberada de la cárcel, buscando a su hijo, el cual ha perdido. Los guerrilleros vendrán a buscarlo en cualquier momento.
El cierre de la cartelera va a dejar muy buen sabor de boca. En El chef, la receta de la felicidad, Alexandre es el chef estrella del restaurante donde trabaja, pero no logra conciliar su estilo de cocina con el propuesto por la nueva cúpula directiva que está controlando actualmente el local. Cuando empieza a quedarse sin recursos para crear la nueva carta, que será evaluada por los críticos, aparece Jacky, un aficionado a la cocina con mucho talento, que servirá como fuente para el protagonista. Santiago Segura, presente en cualquier proyecto de raíces españolas, se anima a la expedición gastronómica.
Películas con argumentos que no se salen demasiado de lo establecidos, con uso de grandes actores y actrices muy desperdiciados. El fin de semana que viene, más próximo a las fiestas, los cines ofrecerán un producto más variado. Pero sobre todo, más americano.
La película de animación O Apóstolo, del director Fernando Cortizo Rodríguez, está sufriendo la apatía de las salas de cine de todo el país. Pese a haberse acordado que la cinta se proyectaría en un total de ochenta salas, finalmente y a duras penas, se ha logrado que aparezca en la cartelera de tan solo veinticinco. Después de haberse estrenado un día más que propicio por su ambientación, 31 de octubre, Día de los Difuntos, actualmente en muy pocas de esas salas aún se puede adquirir un pase.
Cartel de la película tomado de LaButaca.net
El motivo expuesto para justificar dicha ausencia, es la avalancha de grandes superproducciones americanas que se aproximaba por esas fechas, cuadrando no solamente un puente como era el del Día de Todos los Santos, sino la archiconocida festividad de Halloween, fecha para la cual suelen crear y distribuir producciones de temática fantástica y terrorífica. Aún con todo, se alargó la propuesta de la película gallega prometiéndole que se lanzaría tras los días de fiesta. Finalmente, tampoco se cumplió esta parte del trato. En vistas de lo ocurrido, había que olvidar que se estrenaría en 3D como en un principio se prometía. Estas salas se suelen reservar a películas de gran renombre, a las superproducciones. Si se le había hecho el vacío a Cortizo en más de la mitad de los cines, resultaba inverosímil esperar que allá donde estuviera presente lo hiciera en tres dimensiones. Todo esto ocurrió con el equipo y las cintas preparadas para su distribución tras cerrar los acuerdos pertinentes. Para rematar la situación, aquellos lugares donde ha aparecido, en su mayoría lo han hecho en apenas una sesión diaria, a tempranas horas de la mañana, dificultándose seriamente su visionado. En muchas ciudades como Sevilla, se ha podido observar en diversas marquesinas y postes publicitarios carteles de la película. No obstante, en ninguno de sus cines se ha apostado por arriesgar en una película diferente.
Captura de la película tomada de Klownasesinos
Son estas situaciones las que dejan entrever la precaria situación en la que se encuentra el cine español. O Apóstolo se trata de una película innovadora y fresca, al ser la primera del país en realizarse a partir de la técnica de stop-motion. Ésta consiste en fabricar a los personajes, es decir, hacer muñecos de diverso material (si bien suele optarse por la capacidad para moldearse tan fácil dela plastilina) e ir otorgándoles pequeños movimientos, cada uno de los cuales será capturado. Así, una vez que se monta dicha secuencia de imágenes, parecerá que el objeto adquiere movimiento, cuando en realidad se trata de posturas aisladas las unas de las otras. Un claro ejemplo de esta técnica conocido por muchos es Pesadilla antes de Navidad, de Tim Burton. A pesar del éxito que tuvo la película de Burton, se ha decidido ignorar cualquier propuesta que pudiera recordar a este gran éxito si de un proyecto español se trataba. Actualmente no queda espacio para nuevas propuestas que aireen el saturado panorama fílmico de superproducciones triple A. Ante la futura presencia del titán Amanecer: Parte II o de colosos de la talla de Disney con su Campanilla: el secreto de las hadas, El Apóstol poco tenía que hacer. Más extravagante es la situación cuando al observar la cartelera de la mayoría de las cadenas del país, observamos como se ha prolongado la permanencia de películas que repiten cartel desde finales de agosto. Las aventuras de Tadeo Jones, al cosechar un éxito sin precedentes en el campo de la animación española, aún persiste en las proyecciones. Claro está que parte de las facilidades que ha tenido este filme, ha sido el apoyo pecuniario y de marketing, el respaldo que le ha dado el grupo Mediaset en todas sus cadenas, sello de calidad suficiente como para que el público acuda en masa a la taquilla. La película de Cortizo no ha contado con el apoyo de una gran multinacional como la citada, sólamente con el capital humano e inversión de esfuerzo, lo que le ha supuesto la pérdida de fiabilidad. A pesar de recibir las bendiciones de Televisión Española, el hecho de que ésta no cuente con publicidad en sus filas, ha hecho que su promoción haya sido abismalmente inferior a otros proyectos españoles.
Uno de los muchos cines en los cuales no queda rastro alguno de O Apóstolo
Dejando al margen el asunto previo, se puede contemplar el inmenso número de películas dirigidas al público infantil existentes y presentes en las salas. Brave o El diario de Greg se suman al espectro infantil, al cual se le podría acusar a la cinta que nos atañe al tratarse de animación. Con gran facilidad se llega a equivocar dicha estructura de hacer cine con el público al que se dirige. Es precisamente por eso, por lo que ésta podría ser otra causa por la cual se ha desdeñado a la cinta de su estreno. El último de los cauces se encuentra en la nacionalidad de las películas presentes. Con asiduidad, se deja un margen para el cine nacional, el cual no debe superar el espacio destinado a las producciones americanas. Tal parcela la ocupan Lo imposible, la del Indiana Jones español y El mundo es nuestro, producción por otro lado bastante arriesgada por su procedencia y sus sevillanas raíces, pero que ha sido recibida de buen agrado. He aquí otra de las razones: el espacio reservado al cine español, ya estaba repleto.
Por unos motivos u otros, lo que resulta claro es que la película cuenta con un respaldo y una calidad indiscutibles. Tal es así, que en el Festival de Sitges las entradas para la sala donde se exponía se agotaron. Por otra parte, con el poco tiempo de vida con el que cuenta, ya ha recibido varios premios. Uno de ellos es el Premio al Mejor Largometraje en Marsella, donde el director confirmaba "tener rabia de que se silencie su película en España. Están firmando para el extranjero pero le gustaría que se proyectase dentro del país". En el Festival EXPOTOONs de Buenos Aires, dirigido a películas de animación, logró ganar el Primer Premio, el evento de mayor envergadura de toda Latinoamérica. Por si fuera poco, se presentó en Moscú a su Festival Internacional de Cine, donde fue la primera película de animación de la historia en entrar a competición dentro de la Sección Oficial.
El director de la película está pidiendo ayuda en su página web de Facebook para que todos aquellos que deseen ver la película, se pongan en contacto con las empresas varias y que aparezca finalmente en cartelera. A pesar de todo, el silencio se promueve de igual forma y todo señala a que los días de O Apóstolo están contados dentro del territorio español. Ojalá haya mucha más suerte en el extranjero, un público más abierto a la innovación que el de España. Ojalá que el trabajo de casi cuatro años no resulte en balde. Aquí dejamos el tráiler, en vías de que los lectores se sientan atraídos e incitados a verla cinta completa.
A inicios de noviembre, concretamente del 2 al 10 del mismo, tuvo lugar en la capital andaluza un encuentro ineludible para los cinéfilos. Una cita para los amantes del cine. Un lugar de armonía entre países a través del séptimo arte. En definitiva, tuvo lugar la novena edición del Sevilla Festival de Cine Europeo.
Cartel oficial del Sevilla Festival de Cine Europeo.
El término "festival" se ha adecuado a la perfección a lo que ha sucedido a lo largo de esa semana. Ha contribuido a que dicho término no se le quede pequeño, el hecho de contar con más de 140 películas de distinta procedencia de países del viejo continente. Desde Grecia hasta Francia, pasando cómo no por España, en apenas nueve días las distintas salas procedentes de recintos como el Cine Avenida o el Cine Alameda entre otros, han hecho posible el visionado de tal suma de proyecciones. De hecho, se logró que cada película tuviera al menos dos pases, facilitando la asistencia así al público que deseara ver el trabajo de los diversos directores.
Vista del cine Cinesa, situado en Plaza de Armas, uno de los habilitados para el festival.
En cuanto al responsable de la organización, de que todo marchara como es debido, se debe citar a José Luis Cienfuegos, o mejor dicho "Cinefuegos", pues cuenta a sus espaldas con 16 años de trayectoria como director de festivales fílmicos en Gijón. De donde se trajo el tiempo. Probablemente se haya notado, en algún punto concreto, la inexperiencia en el territorio sevillano; si bien no ha sido desastroso. Por citar algún desaguisado, el Casino de la Exposición, centro neurálgico de anteriores ediciones, quedaba desprovisto de actividad alguna, que sumado a su proximidad con el Teatro Lope de Vega, hace que resulte aún más extravagante tal decisión. Otro asunto, sería el de organizar algunas ruedas de prensa en el rellano del NH Hoteles de Plaza de Armas, donde a duras penas los expertos de los periódicos lograban hacerse un sitio. Cierra el ciclo de desajustes algunas proyecciones como las de la cineasta Agnés Varda o García Pelayo, que amén de no hacerse en orden cronológico, no contaba con una repetición por si a alguna persona le hubiera sido imposible acudir a la cita. O si le hubiera apetecido repetir la asistencia. En cualquier caso, salvando tales distancias, Cienfuegos ha ejecutado una maniobra digna de admiración, escogiendo por otra parte películas que en su mayoría transmitían algo, no producciones hechas a la ligera. Aunque este hecho entra peligrosamente en el terreno de lo subjetivo, de los gustos de cada crítico.
El director de la novena edición tuvo a bien de conservar diversas categorías presentes otros años, así como introducir otras nuevas que permitieran no solo el acceso a nuevos tipos de cine, sino que aportara mayor variedad. Dentro de la rama competitiva, no podía faltar la Sección Oficial con 17 películas a concurso, tales como la encargada de la apertura Fin, la doblemente premiada Eat Sleep Die o el drama The Hunt, Eurodoc de Películas de No Ficción con 11 películas como Private Universe. También se encuentra la Selección EFA, que permitía contemplar las obras que estaban seleccionadas para alcanzar los European Film Awards, en la que destacó la película Amor. La novedad, los nuevos aires, los introducirían las clasificaciones de Las Nuevas Olas, donde tendría cabida cine con nuevas formas de producción, así como Europa Junior para el público infantil y juvenil. Todo esto al respecto de las secciones competitivas, pero que no fueron las únicas, hubieron aún más para todos los públicos y gustos. Cuatro espacios para hacer honor a cuatro formas diversas de hacer cine: como se ha citado, hubo espacio para los cineastas Varda y García Pelayo, pero a través de la sección Focus Europa: Grecia y Foco Festivales Portugueses, se daba méritos a estas dos formas de hacer cine. Un cine altamente sobrio por la situación de pesimismo que pasan sus países en estos instantes. Por si no fuera bastante, esta edición guardaba un triple de ases, que toman forma en Special Screenings, categoría especialmente inquietante en su forma de plantear historias, Short Matters! la única sección dedicada en exclusiva al visionado de cortos de muy buena calidad, así como un pequeño espacio para la creación nativa, la de la propia tierra: las películas andaluzas, donde se percibía el poco capital invertido, así como el esfuerzo para que esta no fuera una causa a tener en cuenta a la hora de imprimirle calidad al rodaje. Así lo lograron. Igualmente inestimable fueron las presentaciones que tuvieron lugar en numerosas ocasiones, momentos antes de que la película presentada fuera expuesta. En estas ocasiones, un presentador acompañado del director de la película comentaba de que versaría la proyección. Dependiendo de cada persona, el director se quedaría tras la película, a modo de rueda de prensa, para resolver las dudas. Un caso de ellos fue en A night too young, donde Olmo Omerzu contestó fielmente a todo aquello que se le cuestionase.
Por si no fuera poco, Cienfuegos había preparado aún más actividades y opciones para aquel que se quedara deseoso de más. Por una parte, el Lope de Vega abría sus puertas para unas cuantas películas a comienzo de semana. Pero no sería esto por lo que destacaría el teatro, sino más bien por el acto de inauguración y por el de clausura. Citas a las que no faltó el cómico Álex O´Dogherty, así como su compañero Antonio Dechent en el primero de los dos, para amenizar dicha gala, ofreciendo un espectáculo interesante a la par de entretenido. Las estrellas y los trajes de gala no faltaron a los pies del Lope de Vega. La entrega de premios resultaba un hecho más que evidente que en cualquier celebración de este tipo no puede faltar, por lo tanto en la clausura se procedería a la entrega de tales honores.
Para los que gusten de actividades diversas más allá del fruto de las cámaras, también hubo diversos ciclos de distinta índole. En primer lugar, cabe nombrar lo que tuvo lugar en el CAS o Centro experimental y tecnológico para la cultura y artes de Sevilla. En base a lo sucedido en el Festival de Cannes del 2010 a Jean-Luc Godard, que no puedo acudir al mismo por problemas con la película que acababa de crear, Felipe G. Gil, del equipo cultural Zemos 98, comentaba lo que es la cultura libre y hacía alusión a un punto de vista crítico más allá de convencionalismos. Un particular encuentro para los amantes de la cultura en general, trátese de cine, literatura o cualquier otra rama. El cine europeo es rescatado en la Casa de los Poetas, donde le daban una alta relevancia a la construcción y elaboración de un buen guion, espacio a partir del cual parte una buena película. El ciclo contaba con dos sesiones, la primera enfocada a la razón de ser del mismo y a lo que éste supone. La segunda, la estrecha relación entre el guión y la literatura, comentando que puntos tienen en común y donde se dan la mano para conformar un buen escrito. Algo a lo que acudir si se es auténtico amante de las letras.
Si pese a todo fuera insuficiente, si aún hubiera alguien insatisfecho con lo que este festival otorga, había una baza última, un cartucho final que no se había gastado. Tenía lugar la 2ª edición Commercial Film Workshop, cuyo fin era incentivar la producción de creaciones audiovisuales de la ciudad de Sevilla de formas dispares.
Las noches tampoco quedaron vacías. Aquel que tuviera un hueco en balde en alguna de las noches de aquella semana, estaba de suerte. Los conciertos en distintos lugares de la ciudad podían amenizar un rato la velada de todo aquel que se paseara por la zona. Aunque una gran parte de ellos tuvieron lugar en la Sala Holiday, otros recintos como la Casa Palacio Monasterio acogieron encuentros de este tipo. Tendrían el honor de tocar para su público agrupaciones tales como The Milkway Express, Juan Zelada o Betunizer.
La guinda del pastel, el pespunte necesario para que este festival fuera una joya, lo aportaron las ruedas de prensa que otorgaron los directores en varias ocasiones. En este momento, estudiantes y periodistas eran iguales, sentados ante la moderadora y el director de turno, haciendo las preguntas que vieran necesarias tanto de la producción de la cinta, como del propio significado de la misma. El rechazo a estas citaciones era nulo, mostrándose siempre un grado de comprensión mutuo entre encuestadores y encuestados.
Espacio habilitado, dentro del NH Plaza de Armas, para las ruedas de prensa.
La labor de acudir al mayor número posibles de películas se vio facilitada con las acreditaciones que podían reservarse en la página web oficial. Para el público genérico se producía un descuento al otorgársele ocho películas por veinte euros, mientras que los estudiantes por el mismo precio podían ver veinte películas. Los representantes de diversos medios de comunicación, tenían derecho a acceder a cualquiera de las proyecciones y en primer lugar, así como los estudiantes, que tenían el mismo derecho pero en un segundo orden de preferencia.
El objetivo de esta novena edición ha sido muy claro desde el principio. De cara al público, tanto sevillano como europeo en general, el de entretener, hacer disfrutar en malos tiempos y a la vez, inculcar cultura a todo aquel que por los motivos que sea no se ha dedicado jamás en cuerpo y alma al cine. De cara a la ciudad, es bien sencillo: no solo el prestigio que supone acoger a todo el pueblo de un continente en un evento cinematográfico, sino la cantidad de capital que aporta y mueve el hecho de acoger a visitantes de toda Europa, así como los fondos recaudados por las entradas individuales y las acreditaciones que ha pagado el colectivo sevillano. No todo va a ser cuestión pecuniaria, pues al máximo ganador, al director que obtuviera el Giraldillo de Oro (en esta ocasión en particular, iría para Gabriela Pichler, directora de Eat Sleep Die) se le otorgaría una ayuda monetaria en calidad de servicios para la distribución de la película ganadora en territorio español.
Así con todo esto, se puede contemplar las bondades que esta entrega del Sevilla Festival de Cine Europeo ha otorgado a aquellas personas han pasado por él. Fuera en calidad de espectador, de patrocinador o de concursante, el festival ha sido un lugar de encuentro para el cine, el buen cine, que intenta alejarse de lo comercial, ofreciendo una perspectiva distinta de las historias, no ofreciendo siempre un final feliz. Comprobando el bien que ha hecho hacia todos, sólo cabe esperar a la edición del 2013, esperando que sea aún mejor, si cabe, que la del presente año.
El cine español está sufriendo una mala época a lo largo de este año 2012. La confianza en la calidad de este cine es escasa por parte del público de dentro de las fronteras.
La suerte de la cinematografía española parece haber cambiado gracias a la nueva película de Mediaset España, Lo imposible. El filme ha logrado aunar una cuantía económica abrumadora. Hasta la fecha, ha sido la película más vista en España del presente año, con más de 2.700.000 espectadores, sin ser éste el único de los records batidos. Además, es la segunda película que más dinero recolecta en su segundo fin de semana de proyección, solamente adelantada por el fenómeno de masas Avatar, de James Cameron. Todo ello hace que la recaudación en taquilla ascienda a la suma de 19,8 millones de euros.
Sin llegar a alcanzar las cifras de otras grandes superproducciones norteamericanas, Lo imposible está jugando un buen papel en el panorama español. En los escasos días que lleva en cartelera, se posiciona en sexto lugar dentro del podio histórico de las películas españolas más vistas, compitiendo directamente con cintas de tal renombre como El orfanato u otra como Los otros, situada en el primer puesto. Lo imposible comparte una característica esencial con Los otros, aquella que puede que sea el motivo principal en el cual se basa la mejor aceptación del público español. Ésta consiste en que sus protagonistas, aquellos que rezan en los carteles promocionales, son de origen extranjero, lo que puede llevar a los espectadores a confundir la nacionalidad del filme. Todo ello debido a lo escéptico de los ojos de los habitantes del país, ante los cuales Ewan McGregor o Nicole Kidman aparentan mejor que Santiago Segura o Penélope Cruz.
Con menor popularidad pero semejante recolección en taquilla, se encuentra la película de animación Las aventuras de Tadeo Jones, igualmente de la casa de Telecinco. La película doblada por grandes estrellas como Michelle Jenner o el humorista José Mota cuenta a sus espaldas con el respaldo de 15,8 millones de euros. Una cantidad que además de sorprender por tratarse de una película dirigida al público infantil, hace que el grupo Mediaset pueda imponer sus dos películas como las más vistas del 2012.
El tsunami y el Indiana español han aumentado no sólo el estima de las producciones del territorio, sino ha supuesto una inyección más que necesaria de cara a la continuidad de las mismas. Tal es así, que la suma de los beneficios de ambas proyecciones supone un 43% de todo el cine español consumido, lo que traducido en entradas sería 4 de cada 10. Visible en cifras resulta esta información al atender números tan desalentadores como los que suma ¡Atraco! (100.000 euros), u otras estrenadas en los primeros compases del año como fueran Promoción fantasma (1,7 millones) oMiel de naranjas (215.000 euros).
'Hacía tiempo que el cine no estaba tan lleno hasta que se estrenó Tadeo Jones', comenta la taquillera de cine Fátima Haro. 'Las colas que se están formando los sábados por la tarde son bastante grandes, de las mayores que he visto en lo que llevo trabajando aquí'. Los cines están viviendo un impulso de optimismo, a pesar de no tratarse de temporada estival, ni vacaciones navideñas. Con películas como las citadas, el cine español podría recibir el apoyo que tanto necesita.